lunes, 2 de junio de 2008

El segundo paso

Habrá que hilar los movimientos. Escribir será como una partida de ajedrez... Las letras, piezas negras combaten sobre un tablero donde las casillas se han borrado - donde el desierto, totalmente blanco, se extiende para devorarlo todo, para mostrar el sin sentido de una lucha que no tiene fin- se decolorarán también. Pronto perderán su significado. Y así, en este duelo constante, que resulta en una muerta lenta, que se repite cada noche, nos apagamos.

viernes, 23 de mayo de 2008

De inicio

De inicio me pregunto por qué alguien debería leer esto. Lo hago directamente: ¿Porqué lees esto? La pregunta se me devuelve y se multiplica: ¿Por qué escribes esto? ¿Acaso te has contagiado de la enfermiza necesidad de atención que lleva a miles de millones de usuarios a tratar de materializar su existencia en el reino de lo virtual? ¿o pretendes ir a la inversa? Respondo (pero sin firmeza): Quiero comunicar,establecer contacto.... ¿Conmigo mismo? ¿a través de los otros? La respuesta: transformo en una figura triangular un proceso que en realidad es recto. Prolongo el viaje. Invento nuevas escalas entre "A" a "B". Descubro una "C" innecesaria. (La voz se vuelve firme) En realidad estoy huyendo. Busco refugiarme en ti, lector, para evitar el encuentro que ha de petrificarme. Me desplazo. Hablo mientras camino, y mientras hablo pretendo escuchar lo que digo (tal vez el eco me devuelva eso que no logro articular con palabras, lo que no consigo trazar en imágenes, lo que no...) Voy a la caza de mi mismo. Me escapo y pongo al desnudo, aquí, frente a ti, un cuerpo inmaterial para que leas el trazo que se extiende sobre la piel. Para que la piel se convierta en papel, y el papel en una voz, y la voz en palabras, y las palabras en acciones, y las acciones en objetos sublimes, y lo sublime aparezca, tangible, pero inasible, frente a tus ojos, en la superficie del espejo, para preguntarte nuevmente: ¿Por que lees esto?